Rocío Vergara Chalhoub: De la acción local a la visión global, una trayectoria en desarrollo y cooperación internacional
Entrevista con Ana Terranova: Hacer florecer lo imposible
Entrevista con Ana Terranova: Hacer florecer lo imposible
Desde el árido suelo de zonas infértiles hasta huertos familiares sostenibles en islas vulnerables al cambio climático, Ana Terranova ha aprendido que lo esencial no solo es posible, sino replicable. Con más de una década de experiencia impulsando la Tecnología Groasis Waterboxx en Ecuador y Colombia, Ana ha convertido la lucha contra la pobreza, el hambre y la crisis climática en una misión concreta, medible y profundamente humana.
Nacida en Guayaquil, formada en la Universidad Laica Vicente Rocafuerte, Ana dio un giro inesperado a su carrera cuando conoció a Pieter Hoff, el inventor de una tecnología que permite reverdecer el desierto sin riego ni electricidad. Lo que comenzó como un rol administrativo pronto se transformó en liderazgo técnico, alianzas internacionales y una carrera dedicada a devolverle dignidad a la tierra ..y a quienes la habitan.
Hoy, como aliada clave de Fundación Progressio Ecuador, lidera junto a nuestro equipo el proyecto de Huertos Familiares Sostenibles en la Isla Costa Rica, fortaleciendo la soberanía alimentaria de comunidades afectadas por el cambio climático. Desde el Reino Unido —donde reside— Ana continúa viajando y soñando con el futuro verde que su mentor vislumbró, y que ella, con cada acción, sigue cultivando.

Ana, tu carrera comenzó como auditora de gestión. ¿Qué sentiste cuando diste ese primer salto hacia un proyecto de regeneración ambiental y agricultura sostenible?
En el año 2012, inicié mi colaboración con Pieter en el proyecto “Agua, Vida, Naturaleza” como Auditora de las operaciones administrativas y contables que se ejecutaban en la sede experimental ubicada en la comuna Río Verde, de la Provincia de Santa Elena.
Sin embargo, al muy poco tiempo, Pieter vio en mí cualidades requeridas que se ajustaban al perfil de Director del grupo de ingenieros técnicos que desarrollaban el proyecto AVN, inicialmente, en Santa Elena y a partir del 2013 en diversas áreas con problemas de escasez de agua del Ecuador: Ambuquí, Palmira, Engabao, Las Villas en Loja y en el Archipiélago de Galápagos,
Fue un gran desafío personal abandonar, luego de años de trabajo entre, libros y números, empezar viajes a diversos parajes del país, tocar puertas, llegar a la gente, romper paradigmas, crear nexos con otras entidades públicas o privadas o comunidades que nos permitan el desarrollo de los programas pilotos en sus zonas.
No ha sido fácil, creo que los cambios nunca lo son, , pero al mirar atrás y ver todos los lugares visitados, la maravillosa gente que conozco, la cantidad de árboles que he sembrado, agradezco infinitamente la oportunidad que me fue brindada y que hasta el día de hoy, la ejerzo con vehemencia y fe de que vendrán mejores días para el agro, las comunidades rurales agrícolas y los espacios verdes en las urbes.
Llevas más de 10 años implementando la Tecnología Groasis Waterboxx en Ecuador y Colombia. Para quienes no la conocen, ¿cómo funciona exactamente este sistema y qué lo hace único frente a otros métodos?
La Tecnología Groasis es excelente en muchos sentidos. El Waterboxx es una caja de agua que trabaja como incubadora inteligente, durante los primeros meses de vida de las plántulas jóvenes, mediante la creación de un microclima agradable que permite su desarrollo y adaptación al medio ambiente sea este en época extremadamente seca y en cualquier tipo de suelo.
Otra de las características del Waterboxx es su mecha, mediante la cual es posible alimentar con agua diariamente a la raíz principal de las plántulas jóvenes, permitiendo que sus raíces crezcan perpendicularmente hacia abajo, evitando el desgaste excesivo de agua en el suelo,, buscando las fuentes de agua subterráneas con las cuales se proveerán finalmente, solas. El uso del Waterboxx puede oscilar entre 7-8 meses, dependiendo de la especie, luego de esto la caja se retira, se desinfecta y puede reutilizarse en un nuevo cultivo, creando un modelo escalable, sostenible y económicamente atractivo hasta por 10 años que es el tiempo útil del Waterboxx.
Cada uno de los elementos del Waterboxx cumplen con funciones que podrían determinarse como una copia de cómo la madre naturaleza siembra árboles en los lugares más inhóspitos, con presencia de factores edafo climáticos adversos donde sería difícil llevar a cabo una agricultura tradicional.
El Waterboxx es una alternativa viable al riego por goteo cuando se plantan árboles, y cuenta con su beneficio Triple 90: 90% de supervivencia de árboles, 90% menos consumo de agua en comparación con los sistemas de riego, 90% ahorro de costos en proyectos de reforestación y agricultura sostenible.

El trabajo que lideras no solo reverdece tierras: cambia vidas. ¿Cómo has visto que impacta esta tecnología en comunidades rurales, especialmente en las mujeres?
Orgullosamente, puedo indicar que nuestros programas empoderan a las mujeres agricultoras rurales. enfocándonos en la transferencia de conocimientos, capacitación en buenas prácticas agrícolas sostenibles, fortalecimiento de las capacidades y habilidades, intercambio de saberes ancestrales para poder disminuir la brecha de género existente bárbaramente en la ruralidad, que las mujeres alcancen la anhelada libertad económica, contribuyan como cabezas de hogar a la seguridad alimentaria de sus familias y sus comunidades.
En 2013 conociste a José Luis Jácome en una gira internacional. ¿Cómo fue retomar esa conexión años después y volver a coincidir en un proyecto junto a Progressio?
Durante el 2013, tuve el grato momento de coincidir con José Luis Jácome en el despacho del Embajador del Ecuador en los Países Bajos. Pero, fue en el año 2021, aún con los síntomas de una post-pandemia que lastimó la realidad de lo que era nuestras vidas y la pérdida irreparable de Pieter, que José Luis y yo tuvimos la oportunidad de reconectar, contactamos, intercambiamos llamadas, emails, ideas y finalmente la colaboración conjunta con Fundación Progressio.
Uno de los hitos recientes fue el proyecto de Huertos Familiares Sostenibles en la Isla Costa Rica, en el Archipiélago de Jambelí. ¿Qué significó para ti estar allí y ver la transformación desde el terreno?
Cuando inicio un nuevo programa, siempre trato de llegar a la gente y fomentar el concepto de asociatividad y trabajo en equipo. No tengo dudas que el Waterboxx funciona perfectamente, que las visitas técnicas, apoyo en el terreno y la transferencia de conocimiento forman parte fundamental del proceso de aprendizaje de las comunidades beneficiarias. Pero, para mi es vital, reconocer a cada uno de los participantes por sus nombres, escuchar sus opiniones, puntos de vista, sus inquietudes y dudas, motivarlos al trabajo en equipo, creando disciplina, fortaleciendo las estructuras cooperativas, organizacionales y asociativas que permiten alcanzar objetivos colectivos, lo que desde el individualismo es imposible alcanzar.
Los beneficiarios colonos de Isla Costa Rica, son un grupo humano maravilloso, con ansías de alcanzar un modelo de agricultura sostenible que les permita obtener frutos y verduras para su canasta familiar, considerando que todo lo que consumen lo importan desde el continente. Por su calidad de isla, el suelo es arenoso y con escasos nutrientes y elementos que permitan el desarrollo de árboles frutales y hortalizas con óptimos resultados. Pese a esto, nuestro programa nos permite ver en cada entrada a la isla, como los árboles crecían, dando sus primeras flores, y luego frutos y convirtiendo la tierra improductiva en tierra verde y productiva, otra vez.

La isla Costa Rica es un territorio golpeado por la crisis climática y la pesca industrial. ¿Qué aprendizajes deja trabajar en una zona donde lo ambiental, lo social y lo económico están tan entrelazados?
La agricultura es un tema completamente nuevo entre los colonos de esta comunidad insular, ellos son por excelencia pescadores y sus fuentes de ingresos por generaciones ha sido la pesca artesanal de crustáceos, conchas, cangrejo y camarones.
La presencia desde hace algunos años de la pesca industrial ha sido catastrófica para su economía, sumada a la incertidumbre climática, lo cual impide un floreciente desarrollo económico en esta y todas las islas del Archipiélago de Jambelí, pese a sus maravillosos paisajes naturales y pristinos.
Conjuntamente como staff técnico del proyecto Huertos Familiares, hemos implementado no sólo la Tecnología Waterboxx como solución a la siembra de árboles frutales de ciclo largo y corto en la isla sino también un plan de fertilización adaptado al medio,, podas de formación, control fitosanitario, asesoría en cosecha y postcosecha de los frutales para que el conocimiento quede con ellos y puedan replicarse en los años posteriores. La comunidad de Isla Costa Rica busca fortalecer el turismo ecológico. No obstante, los problemas de conflicto social presente en todo Ecuador no han permitido que puedan concretar con este objetivo de promover turismo agroecológico, aún con al apoyo que han tenido con nosotros, Fundación Progressio, los Rotarios y la Armada del Ecuador.
A nivel internacional, has colaborado con el Programa Mundial de Alimentos y con Rotary. ¿Qué clave destacarías para lograr alianzas efectivas entre lo técnico y lo humanitario?
El éxito de toda alianza depende de una serie de factores, me atrevería a nombrar que la identificación efectiva de los problemas socio-económico-ambientales de los potenciales beneficiarios, determinando objetivos afines concretos, medibles, alcanzables, con una planificación y estrategias óptimas y la buena participación de todos los actores incluyendo el activo involucramiento de las comunidades o sectores beneficiarios así como la continúa comunicación de los entes operadores, administrativos y patrocinadores.
Profesionalmente, has combinado conocimiento técnico con carisma y capacidad de presentar proyectos. ¿Qué habilidades te han sido más valiosas en este rol tan multidisciplinario?
Mi fuerza impulsora es CREER que todos podemos hacer de este mundo una mejor versión, involucrándose y dando el apoyo en proyectos que mejoren la calidad de vida de los grupos más vulnerables de la sociedad, que para mí son las comunidades agrícolas rurales.
Finalmente, ¿qué sueñas construir en los próximos años junto a Progressio, en memoria de Pieter Hoff y como parte de tu legado?
Continuar visualizando oportunidades que nos permitan contribuir a un gran Ecuador, con la restauración de ecosistemas, fortaleciendo los medios de vida y promoviendo la autonomía alimentaria y la integración socioeconómica.

Cultivar futuro, sembrar dignidad
Ana Terranova no es solo una técnica de campo ni una gestora de proyectos. Es una sembradora de posibilidades. Su trabajo demuestra que el cambio climático no se combate solo con denuncias, sino con innovación, voluntad y comunidad. Desde Progressio Ecuador reconocemos en ella una líder capaz de unir ciencia, sensibilidad y territorio.
A donde va, lleva consigo el sueño de Pieter Hoff y la convicción de que hasta el suelo más olvidado puede florecer. Porque como Ana misma encarna: cuando el compromiso es auténtico, incluso lo improbable, germina.
- Reyes González Sánchez
- 19 junio, 2025
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